Todo cambia, menos el Amor de Dios.

En el mes de Marzo, cumpliré 11 años de haber conocido al Señor Jesús.
Durante todo este tiempo, el camino ha sido de un constante aprendizaje.
Algunas veces fácil, otras difícil. He vivido experiencias en las cuales he podido sentir que verdaderamente Dios camina conmigo.
Mientras uno crece, muchas cosas cambian, las personas cambian, todo sufre un cambio, algunas veces para bien otras veces para mal, y de alguna forma afectan nuestra vida, nuestro comportamiento y nuestros sentimientos; lo que ayer fue, hoy ya no es.
Pero que interesante es saber que dentro de todo un mundo de cambios hay algo que no cambia, y es el Amor de Dios.
Por mucho tiempo me esforcé trabajando en la Iglesia, tratando de comprar asi el amor de Dios, y muchas veces lo hice sólo para que vieran que era un joven entregado.
Por muchas razones, mi relación con Dios se enfrió, ya no trabajaba en la Iglesia, no le encontraba sentido hacer algo dentro de la congregación.
Fue entonces que me di cuenta que Dios me seguía amando, aún cuando no hacía nada por Él. Y comprendí que el Amor de Dios no se condiciona a lo que yo haga por Él, sino que me ama porque El es Amor.


Un Comentario

  1. ES CIERTO…. ES MUY HERMOSA LA REFLEXION…

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