Verdad central: La Biblia es como un espejo.

Materiales: Necesitarás una maquinita de afeitar (sin la hoja de afeitar o con su tapa de seguridad) para cada chico, un lápiz de labios para cada chica, una
Biblia, un espejo de mano, crema de afeitar y toallitas de papel.

A medida que los adolescentes vayan llegando, haz que se miren en el espejo de mano por diez segundos. Luego que todos se hayan mirado en el espejo, haz que los chicos se pongan en fila frente a las chicas.
Dales a cada uno un poco de crema de afeitar y una maquinita de afeitar.

Diles:
Ahora que todos se han mirado en el espejo, veamos cuánto se acuerdan de su rostro. ¡Afeiténse como si fueran a salir con la chica que les gusta!

Haz que las chicas juzguen quién lo hace mejor. Luego entrega a cada chica un lápiz de labios e invítalas a pintarse, por supuesto al igual que los chicos sin mirarse en el espejo. Haz que los chicos juzguen quién lo hace mejor.
Lee en voz alta Santiago 1:22-25.

Pregunta:

¿Cómo se relaciona este pasaje con la actividad que acaban de realizar?

¿En qué formas se parece la Biblia a un espejo?

  • Sugerencia:

Haz que se limpien sus rostros con las toallitas de papel. De lo contrario, ellos no podrán concentrarse durante el resto de la reunión.


Un Comentario

  1. Profile photo of Natalia Natalia dice:

    Me gusto mucho la actividad servira para convertirlos en hacedores de la palabra!!!

Comentar