Propósito:
Los alumnos aprenderán por qué Jesús quiere que seamos sus seguidores.

Materiales:
Necesitará Biblias, vendas para los ojos, papel grueso, marcadores de fibra, y cinta adhesiva.

Experiencia:

Pide un voluntario, pero no le expliques lo que él o ella hará. Reúne al resto de la clase en un extremo del salón. Haz una pista de obstáculos entre el grupo y un área designada en el extremo opuesto, usando muebles y otros materiales.
Explica a la clase: Van a caminar de un extremo del salón al otro, pero van a tener los ojos vendados, para que sea un poco más difícil de lo normal. Para facilitarles las cosas, no dejen de decir: «Baa» como una oveja. De esta forma, descubrirán dónde están las otras personas. Nuestro voluntario servirá como su «pastor». Esta persona los ayudará dándoles, con cuidado, un golpe en la dirección correcta y gritando las indicaciones. El pastor no puede usar sus manos, ni decirles nada, excepto las indicaciones, como «por aquí» o «volteen a la derecha». Esta actividad terminará cuando todos ustedes estén juntos en manada en el «corral».
Señala un lugar en el otro extremo del salón para que sea el corral. Venda los ojos a todos los alumnos, excepto al pastor, asegurándote de que los alumnos con los ojos vendados no puedan ver. Luego comienza la actividad.
Mientras esta se desarrolla, haz las cosas más difíciles para los alumnos empujándolos suavemente hacia el camino equivocado, entrando en su camino y cambiando el rumbo. Si tienes más de doce personas, podrías intentar usar dos o más pastores y corrales, y hacer que las ovejas se identifiquen ellas mismas como pertenecientes a sus rebaños respectivos haciendo balidos diferentes.

Después de que todas las ovejas haya llegado al corral, pregunta:

¿Cómo te sentiste ser una oveja? (Me sentí indefenso; confundido; molesto; fue divertido.)

¿Cómo te sentiste ser un pastor? (Tenía el poder; fui necesario; estaba ocupado.)

¿Cómo se sintieron las ovejas en relación al pastor? (Dependientes; agradecidos; desagradecidos.)

¿Cómo reaccionaste cuando te diste cuenta que alguien te estaba llevando por el camino equivocado? (Me enojé; me confundí.)

¿En qué se parece ser cristiano a ser una oveja? (Dependemos de Jesús; los cristianos vagarían sin la dirección de Dios.)

¿Qué nos enseña esta actividad sobre nuestra relación con Dios? (Dependemos de Jesús; podemos descarriarnos si queremos; Jesús es bondadoso; hay obstáculos; otras personas o cosas interfieren.)

¿Qué cosas específicas podemos hacer para ser mejores «ovejas»? (Escuchar más a Dios; seguir las indicaciones de Dios; permanecer cerca del resto del rebaño de Jesús.)

¿En qué se parece ser girados hacia el camino equivocado en la actividad a ser alejados de nuestra fe como cristianos? (La gente trata de hacer que hagamos cosas malas; a veces no miramos hacia dónde estamos yendo y terminamos haciendo algo malo.)

Pega una hoja grande de papel grueso a la pared. Entrega a cada alumno un marcador de fibra y una Biblia. Di: Juan estuvo muy interesado en el «rebaño» de los creyentes del cual él era un integrante y este interés se puso de manifiesto en todo lo que escribió. Podemos comprender mejor qué significa pertenecer al rebaño de Jesús mirando lo que Juan tenía para decir.

Forma cinco grupos de a uno o más y asigna a cada grupo un capítulo de 1 Juan. Cada grupo debe buscar en su capítulo las cualidades o conductas que describen a una oveja cristiana. Luego los grupos deben escribir o dibujar algo en el papel grueso para expresar sus descubrimientos. Pueden escribir una sóla palabra; componer un poema; hacer un dibujo; o hacer otra cosa que ellos piensen hará comprender la idea.
Mientras ellos están trabajando, escribe «Cómo reconocer una oveja» en el papel grueso en letras grandes. Permite a los grupos hasta diez minutos para que lean sus capítulos, los debatan y escriban o dibujen en el papel grueso. Luego haz que cada grupo explique lo que escribieron o dibujaron.
Luego que alguien lea en voz alta Juan 10:1-18.

Según el mensaje de Jesús en este pasaje, ¿qué significa ser ovejas de él? (Tenemos que amarlo y hacer su voluntad; Jesús nos ama y nos conducirá.)

¿Resulta siempre fácil ser una oveja? Explica tu respuesta. (Sí, estoy totalmente comprometido con Dios; no, a veces estoy tentado a hacer cosas malas.)

Diles: Ser una oveja no siempre es fácil. Pero Jesús quiere que seamos sus ovejas. Afortunadamente, aun cuando fallemos, Jesús nos ama exactamente igual.


2 Comentarios

  1. Profile photo of jhonatan jhonatan dice:

    son buenos materiales me ayudan a crecer espiritualmente, gracias y que Dios los bendiga

  2. Gracias por este excelente recurso. Bendiciones

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