No dañes tu matrimonio al permitir que tu trabajo se interponga con tu familia. Aquí hay cuatro grandes ideas para ayudarte a tener éxito en el llamamiento de Dios.

1- Lleva a casa papeles importantes, números de teléfono, libros y luego, ¡déjalos en el automovil o en algún lugar espécífico cerca de la puerta de salida! Si una emergencia surge o una llamada muy importante surge, todo lo que necesitas está fácilmente a tu disposición. Pero no es una distracción innecesaria.

2- Haz el compromiso de salir de tu trabajo a horario, sin importar lo que este sucediendo. Después de hacerlo varias veces es más fácil. Gracias a tener un horario limitado tu trabajo será más productivo.

3- Conviértete en una persona que se levanta temprano por la mañana. Puedes aprovechar más el tiempo si empiezas 45 minutos antes que el día comience «oficialmente». Además si realmente tienes que trabajar tiempo extra ¡ya lo hiciste!

4- Cuéntale a tu cónyuge acerca de tu compromiso, y pídele que con amor te recuerde tu compromiso cuando estés traspasando los límites. A ti se te puede olvidar pero a tu cónyuge no.

Estas son solo algunas ideas. Tu puedes agregar otras. Pero lo cierto es que, aunque te hayan parecido tontas, no sabes cuanto tiempo «estas actividades comunes» te roban de disfrutar tu familia. Piénsalo. Tu familia, unida por el inmenso amor de Dios es todo lo que te quedará finalmente.

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