Hay esperanza para los prisioneros del legalismo

Dios dijo a los judíos de su época: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Aún así, en muchas iglesias actuales no hay descanso, sino una presión constante para tratar de dar la medida en cuanto a las expectativas religiosas. A través del abuso espiritual y el legalismo, esas iglesias convierten en prisión la promesa de Jesús de darnos descanso. En lugar de ser una casa de oración, la iglesia impositiva y legalista es una casa donde se abusa de los hijos de Dios. Pero hay esperanza para los que sufren de abuso, porque el mismo Jesús nos ofreció descanso para nuestras almas hace más de dos mil años y todavía sigue ofreciéndolo hasta el día de hoy.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. (Mateo 11:28-30)

Características de los legalistas2

El abuso espiritual y el legalismo son síntomas de problemas más profundos. Cuando usted detecte éstos, observe si está siendo víctima de esta enfermedad.

Baja auto-estima debido al fracaso de cumplir con expectativas irreales

Exclusividad.3 Consiste en excluir a los que no siguen los mismos estándares

Culpa. Porque continuamente se auto-condena

Enojo por la frustración de no ser perfecto o por no cumplir todas las reglas y ordenanzas

Falta de transparencia basada en el temor a no ser aceptado

Descontento con las relaciones por la crítica desmedida hacia los demás

Auto-suficiencia debido al orgullo de sus logros

Excesivo cuidado de las minucias y énfasis primordial en las prácticas externas

“Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”. (Gálatas 1:10)

Versículo clave para memorizar

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”. (Gálatas 5:1)

Pasaje clave para leer y meditar

El libro de Gálatas

Del legalismo a la gracia4

Reconozca que no puede agradar a Dios con sus propias fuerzas. (Romanos 7:14–15)

Reconozca que Dios le ama y acepta en forma incondicional. Elimine cualquier temor a ser rechazado por él. (1 Juan 4:18)

Acepte que Dios le da los recursos (Cristo viviendo en usted) que le capacitan para vivir una vida agradable al Señor. (Gálatas 2:20)

Decida invertir tiempo meditando en la palabra de Dios de tal manera que los pensamientos divinos transformen su modo de pensar. (Romanos 12:2)

Acepte que Dios es responsable de su crecimiento espiritual y crea que él realizará esa obra en usted. (Filipenses 1:6)

“Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad”. (Mateo 23:28

Examínese a sí mismo5

¿Soy auto-suficiente?¿Me creo muy religioso porque soy disciplinado, uso las palabras correctas y realizo las actividades correctas? (Lea Filipenses 3:7 y Romanos 4:2.)

¿Soy auto-complaciente?¿Hago las cosas correctas por razones incorrectas? Si soy honesto(a), ¿tengo el deseo de sentirme bien conmigo mismo(a) y complacerme más que complacer a Dios? (Lea Gálatas 6:12–15 y Mateo 6:1–2, 5.)

¿Soy superficial?¿Me conocen como soy o vivo fingiendo? ¿Puedo admitir delante de otros que estoy luchando con ciertas áreas de mi vida? ¿Reflejan mis palabras y acciones cómo me siento y lo que pienso? (Lea Mateo 23:28 y Gálatas 1:10.)

¿Trato de sentirme seguro(a) cumpliendo con las reglas y reglamentos? ¿Intento sustituir mi relación sincera con Dios con el cumplimiento de las leyes? ¿Encuentro mi sentido de seguridad en seguir las tradiciones y cumplir los estándares y reglamentos humanos? (Lea Gálatas 4:8–11.)

¿Soy súper sensible? ¿Soy delicado(a), juzgo a todos, soy intolerante, condeno a los demás? ¿Se me dificulta aceptar a los creyentes que no piensan como yo? (Lea Mateo 12:1–2.)

Gracias a Dios por . . .

Su gracia salvadora

“Sé que no puedo salvarme guardando la ley” (Efesios 2:8–9)

“Gracias a Dios por el regalo de la salvación, un regalo que no merezco”.

Su gracia que me sostiene

“Sé que no puedo perder mi salvación” (Efesios 1:13–14)

“Gracias por darme el regalo de la vida eterna y por haberlo garantizado”.

Su gracia que me fortalece

“Sé que a través de mis debilidades, se perfecciona el poder de Dios” (2 Corintios 12:9)

“Gracias te doy por el regalo de tu poder, que es todo lo que necesita en tiempos difíciles”.

Su gracia santificadora

“Sé que tengo la victoria sobre el pecado” (Romanos 6:14)

“Te agradezco por el regalo de tu gracia para vivir en santidad”.

“¿ No hay leyes que los cristianos deben obedecer?”1

Dios escribirá su ley en sus corazones

“Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré”. (Hebreos 10:16)

“¿ Qué diferencia hay entre legalismo y obediencia

bíblica?”

La obediencia es el acto de conformarse externamente al estándar justo de Dios y someterse internamente al carácter de Cristo a través de su gracia que nos capacita para hacerlo.

En el legalismo, el recurso es el esfuerzo humano.

En la obediencia, el recurso es el Espíritu de Dios.

Temas relacionados con el abuso espiritual

Codependencia: De la esclavitud al equilibrio

La manipulación: Cómo romper las cadenas del control

Su valor personal: Una cuestión de visión

La sumisión: Cómo sujetarse con un espíritu fortalecido

Las víctimas: Cómo vencer la mentalidad de víctima

Temas relacionados con la soltería

El noviazgo:

Aprendiendo a esperar

El divorcio:

Un nuevo comienzo después de la ruptura

La soledad:

Cómo estar solo sin sentir soledad

Familias monoparentales:

Al éxito con Dios como líder

La viudez:

Sabiduría para vivir solos

Si desea más información, llame al 1-800-488-HOPE (4673) o visite www.hopefortheheart.org

www.esperanzaparaelcorazon.org

Nuestros representantes le atenderán con gusto.

ESPERANZA PARA EL CORAZÓN

P.O. Box 7, Dallas, TX 75221

1. Discipleship Counseling Services, Discipleship Counseling Training Student Manual, “Servicios de consejería y discipulado, Manual de Entrenamiento del alumno” (Dallas: Discipleship Counseling Services, s.f.).

2. Para esta sección vea David A. Seamands, Healing Grace, “Gracia sanadora” (Wheaton, IL: Victor, 1988), 12–19, 26, 100–5, 127–38, 158–60.

3. David R. Miller, Breaking Free: Rescuing Families from the Clutches of Legalism, “Libres: Cómo rescatar a las familias de las cadenas del legalismo” (Grand Rapids: Baker, 1992), 7–8.

4. Para esta sección, vea Kevin A. Miller, “I Don’t Feel Like a Very Good Christian: Why Does It Seem That You Can Never Quite Measure Up?” “No creo que sea un buen cristiano. ¿Por qué parece que nunca puede dar la medida?” Discipleship Journal, sept. /oct. 1988, 9; David R. Miller, Breaking Free: Rescuing Families from the Clutches of Legalism, “Libres: Cómo rescatar a las familias de las cadenas del legalismo” (Grand Rapids: Baker, 1992), 174.

5. Para esta sección vea Martin R. De Haan, I’m Not a Legalist, Am I? “Yo no soy legalista, ¿verdad? (Grand Rapids: Radio Bible Class, 1988), 4–30.

Todas las citas están tomadas de la Versión Reina Valera Revisión 1960. © 1988 Sociedades Bíblicas Unidas Todos los derechos reservados.

© 2006 HOPE FOR THE HEART• • • • •


2 Comentarios

  1. Creo que los que viven en el legalismo, nunca llegan a disfrutar de una vida libre en el Espíritu Santo, de una dulce relación con un Dios misericordioso y lleno de Amor. La ley en el antiguo testamento mostró que el hombre, por si solo no podía librarse del pecado que lo asediaba. Gracias a Dios por Jesucristo que pago por nuestros pecados, para poder vivir libres de la ley. Muchas veces por creernos perfectos o muy correctos, sin darnos cuenta nos volvemos intolerantes, y hacemos juicios sin tener en cuenta la gracia y la misericordia que Dios tiene sobre nosotros, día a día.

Comentar