Dios nos ha dado pies como arma poderosa contra nuestros adversarios.
De acuerdo a las Escrituras, nuestros pies tipifican la conquista
(Salmo 8:6), rapidez (Salmo 18:33), estabilidad (Salmo 40:2), buenas
nuevas (Nahum 1:5), y la victoria (Romanos16:20)
Debes escuchar la voz de Dios para estar dispuesto a caminar sobre las
aguas si fuera necesario.
Debes sentirte agusto tal y como eres, de este modo podrá fluir tu
creatividad. No te restrinjas, sino que permite que Dios se manifieste
desde dentro de tu ser. Recuerda que ya tienes que haberte
preguntado: ¿cuál es el propósito de mi danza?.
No puedes confrontar la REALIDAD ni hacer que Dios se manifieste a
través de ti, a menos que estés dispuesto a ser tu mismo (ser
espontáneo).
Utiliza tus propias experiencias como material para desarrollar y
crear algo que puedas manifestarlo, ya sea en una compañía de danza o
en una danza profética que hagas individualmente. Dios puede poner en
ti misericordia y compasión para que éstas fluyan a los que la
necesitan.